No es la belleza ni el talento de un marido lo que hace feliz a una mujer, sino la bondad de carácter, la virtud. Y La Bestia tiene todas estas cualidades.
“Viviréis para convertiros en mi esposo”
“Creía sentir solamente amistad por vos, pero el dolor de creer que os perdía me ha hecho entender que no podría vivir sin poder veros”
“Vas a ser una gran reina y espero que el trono no destruya tus virtudes”
"Esperando su suerte, se dedicó a pasear por los jardines y a visitar el maravilloso palacio"
"Estaba convencida de que La Bestia se la comería aquella misma noche"
El palacio se llenó de una gran luz. Los fuegos artificiales y la música anunciaban una gran fiesta"
La Bella y el príncipe se casaron y vivieron largo tiempo en una felicidad perfecta fundada en la virtud"